Novela corta sobre la conformación
de un asesino perfecto, la exaltación del aprendizaje a partir del terror y la
justificación de los medios, así como de qué forma la infancia es destrozada
por los adultos.
México, como todos los países en
guerras internas, utiliza a niños para ser entrenados como sicarios.
Todo ocurre durante la última prueba para Martín, de 10
años, es la tortura en la que le preguntan su identidad y pasado, semejando la
tortura que le podrían hacer sus enemigos, si lo capturan. Mientras sucede el
interrogatorio, se mezclan los recuerdos de Martín, el niño sicario en orden ascendente,
desde que es un niño inocente que lo reclutan cuando matan a sus padres hasta
ser un sicario excepcional y los del míster, en orden descendente, desde ser un
torturador y un profesor cruel, hasta el inicio, donde se entiende por qué
buscó a Martín y que es un hombre encantador.
El protagonista es el míster, el
entrenador de sicarios, que tiene una vida normal, común en este país sociópata.